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El pasado lunes se celebró  el “Día Internacional del Voluntariado”. UN Volunteers y otras entidades de todo el mundo, están celebrando este día agradeciendo a los voluntarios su esfuerzo con la campaña #GlobalApplause, give volunteers a hand.

Cada vez son más las empresas españolas que incorporan  planes de voluntariado corporativo en su estrategia de RSC. Según el último informe del Observatorio del Voluntariado Corporativo de IESE, el 57% de las empresas españolas ofrecen oportunidades de voluntariado. Y la cifra no ha dejado de aumentar.

Las acciones de voluntariado corporativo tienen tres claros beneficiarios: la empresa, el empleado y la sociedad. Para alcanzar el equilibrio entre los objetivos y expectativas de estos tres agentes, es fundamental que las acciones estén vinculadas con las necesidades identificadas en la sociedad, normalmente de mano de ONGs, pero también con el talento y los intereses de los empleados y de la propia estrategia de la empresa.

La experiencia acumulada ha demostrado que el voluntariado corporativo impacta en la empresa desde diferentes ángulos:

–          Aumenta la satisfacción y el compromiso de los empleados.

–          Atrae al mejor talento.

–          Mejorar la relación y capacidad de comunicación con los empleados y otros grupos de interés.

–          Permite construir  positivamente  en la imagen y reputación de la empresa.

Puede que una de las frases más escuchadas cuando hablas con voluntarios sea aquella de “es más lo que me llevo que lo que les doy”. Y es que el voluntariado corporativo tiene muchas ventajas para quienes lo ejercen:

–          Desarrollo de nuevas competencias y habilidades ( trabajo en equipo, empatía, liderazgo…)

–          Conciliación de intereses personales y corporativos

–          Mejora las relaciones interpersonales y la motivación de los empleados

Por último, estas acciones están diseñadas para contribuir a la sociedad e impactar también en las entidades sociales que las desarrollan.

–          Aumentan la visibilidad de las entidades sociales que las desarrollan y su relación con la empresa

–          Permiten el trasvase de conocimiento de los empleados a las entidades o sus beneficiarios, mejorando el impacto social.

–          Permiten construir un mundo más justo, solidario y sostenible.

Las posibilidades son muchas; para aprovecharlas es importante construir un plan de voluntariado que sepa aprovechar la estrategia y el khowhow empresarial, el talento y la motivación de los empleados y las necesidades sociales y medioambientales.

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Equipo de RSE de LLORENTE & CUENCA